Ranking Merco Responsabilidad y
Gobierno Corporativo 2018
Hoy, la creación de valor para todos
los stakeholders integra a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) como
requerimiento imprescindible para la sostenibilidad y sustentabilidad de las
compañías.
Así, la reputación corporativa de la empresa
es el activo intangible más valioso, por lo que es relevante su adecuada
gestión como parte de la estrategia de la compañía si quiere generar valor
económico para la misma. Al respecto, ayer se realizó en la Universidad ESAN la
presentación de los resultados del ranking “Merco Responsabilidad y Gobierno
Corporativo 2018”, que elabora Merco. El trabajo de campo a través de 4,070
encuestas lo efectuó Datum Internacional y la auditoría fue ejecutada por KPMG.
Si bien los primeros cinco puestos
mantuvieron inamovibles (respecto al 2017) a las empresas Banco de Crédito del
Perú, Backus AB InBev, Interbank, Ferreyros, y Alicorp, destacaron los nuevos
ingresos en el Top Ten del BBVA Continental (puesto 6), de la Universidad ESAN (puesto
9) y de Centrum Católica (puesto 10).
Contrariamente a las empresas que
mejoraron sus posiciones en responsabilidad y gobierno corporativo, hubo también
las que registraron significativos retrocesos, siendo los más resaltantes el de
la biofarmacéutica Pfizer, que retrocedió del puesto 50 al puesto 86; la empresa
Liderman del rubro de seguridad, que pasó del puesto 59 al 88; la Universidad
de
Piura que retrocedió de la ubicación
31 a la 58 y la Compañía de Minas Buenaventura, que retrocedió del puesto 47 al
72.
EVOLUCIÓN
E IMPORTANCIA DE LA RSC
En la década de los 60, el debate de
la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se centraba en la razón de ser de
la misma con énfasis en el concepto de filantropía (Johnson, 1971), luego surge
el modelo de tres etapas en función de las obligaciones y responsabilidades de
las empresas (Sethi,1975):
1. Etapa obligatoria: mercado,
regulación vigente.
2. Etapa política: presiones que la
sociedad ejerce, mejorar relaciones.
3. Etapa socialmente responsable:
anticiparse y prevenir los impactos a nivel social.
En 1986 surge el concepto de Sustentabilidad
en la ONU, dando importancia a la parte ambiental y complementando el de
Sostenibilidad.
Jackson y Nelson (2004) indican que la
RSE debe pasar de simple filantropía a una Responsabilidad Social Integral que
considere un desarrollo sustentable mediante:
• Creación de valor estratégico.
• Generación de valor económico y
social.
Entre 1990 a los 2000 surge el
concepto de Triple Bottom Line (TBL) de la Empresa, las
empresas que desarrollan reportes integrados considerando este concepto
(económico, ambiental y social) son cada vez más consideradas por sus grupos de
interés. Gestionar a la empresa de forma responsable permite a la misma generar
diferenciación y posicionarse como una compañía comprometida, asegurándole
valor, reconocimiento y permanencia en el tiempo.
A partir de los 2000 surge con fuerza el concepto de Gobierno Corporativo como parte fundamental de la RSE pasando a denominarse como RSC (Responsabilidad Social Corporativa)
En la primera década del siglo XXI, la
RSC era vista como una moda, hasta que se posicionó como una parte importante
de generación de reputación corporativa (activo intangible más valioso) por lo
que es muy relevante su adecuada gestión como parte de la estrategia de la
empresa si queremos generar valor económico para la misma. La creación de valor
para todos los stakeholders integra la RSC como requerimiento imprescindible
para la sostenibilidad y sustentabilidad de las compañías. Es hora de averiguar los porqués y de
analizar las valoraciones obtenidas.
El plan estratégico de la RSC debe
comenzar con un diagnóstico completo y actualizado para definir nuestros
objetivos, estrategias y planes para un posterior monitoreo y análisis de las valoraciones
obtenidas.
FUENTE:
GESTION
J. MIGUEL
SOLANO MORALES












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